Canillo celebra un hito histórico con la figura de su párroco

La parroquia de Canillo ha vivido una jornada emotiva en el templo de Sant Serni, donde se han reconocido los sesenta años de dedicación inquebrantable del sacerdote mossèn Ramon Rossell. El evento, que tuvo lugar ayer a la tarde, no solo fue un acto eclesiástico sino también social y cultural para toda la comarca.

> «Mossèn Ramon forma part de la història viva de Canillo», va declarar el cònsol Jordi Alcobé en el transcurs del acte.

La presencia del Copríncep episcopal, Josep-Lluís Serrano Pentinat, junto a los consellers locales Jordi Alcobé y Marc Casal, subrayó la relevancia institucional de este reconocimiento. La figura central ha sido un hombre que llegó a la parroquia en 1966, vinculado desde entonces con múltiples generaciones de canillencs.

Un legado educativo y social: el proyecto AINA

La trayectoria del sacerdote trasciende lo litúrgico gracias a iniciativas como AINA, creado en 1979. Este proyecto de colonias infantiles se ha consolidado como un referente fundamental en la educación al aire libre de Andorra, acogiendo durante décadas a niños y jóvenes.

Durante el homenaje también se estrena un documental sobre su vida, producido por Highandorra para el consell del comú. Posteriormente, una tertulia moderada por Robert Lizarte permitió compartir anécdotas con la participación de Jordi Jordana, Meritxell Palmitjavila, Pol Martos y Nadal Remolins.

Rossell, nacido en Bellcaire d'Urgell en 1939, estudió en el Seminario de la Seu d'Urgell antes de embarcarse en su vocación. Su obra escrita también forma parte del legado: publicó recientemente *Carta d'un capellà jubilat als seus amics*, un libro que reflexiona sobre la fe y el servicio.

Tradición local y economía parroquial

El cònsol major Jordi Alcobé defendió con firmeza la continuidad de la fira del bestiar, calificándola como una cita imprescindible para preservar la tradición ganadera frente a las nuevas generaciones. Las casas participantes recibieron obsequios por su labor en el sector.

La programación incluyó además la apertura gratuita del Museo de la Moto y Espai Galobardes, así como el inicio oficial de la Quinzena de la Cuina Canillenca, que se prolongará hasta el 8 de noviembre con diecisiete establecimientos implicados. El conseller Àlex Kinchella destacó la importancia de promocionar los productos locales.

La jornada concluyó con un berenar compartido entre autoridades y ciudadanos, cerrando una tarde marcada por la memoria histórica y el compromiso comunitario.